sábado, 17 de septiembre de 2016

Exilio voluntario

La mochila ya casi esta lista. El jueves me voy a Italia dos semanas y después tres meses a Japón. Eso si los pilotos de Aerolíneas Argentinas dejan de hacer paros al voleo; por ahora es probable que me agarre una huelga. Hermoso país; los asalariados que mejor cobran exigen un aumento del 60%  (un piloto gana entre 120 a 250 mil pesos, el salario mínimo argentino es hoy de 7 mil). Así que es probable que pronto empiecen a llover aviones de punta por todo el país.

Estoy exhausto. No crean que es por esto. Lo de aerolíneas es solo una de muchas, si viven un tiempo acá verán que tienen dos opciones; ser parte del desastre o de vez en cuando alejarse para no matarlos a todos.

Dadas las circunstancias, y aunque en Japón voy a trabajar, me entenderán cuando digo que este viaje representa un descanso, una distancia cautelosa que tomo con Argentina.

Me siento igual que cuando cortas con tu novia y no queres hablar ni una palabra más, ni tampoco te la queres cruzar. Ya bastante tenes con esos recuerdos irrespetuosos que aparecen de la nada. Te queres alejar, dedicarte al ocio de los amigos, a pensar en silencio o incluso a la soledad de un sexo casual. Probablemente lo hacemos porque tenemos el cagaso de que si hablamos vamos a entrar de vuelta en el mismo espiral.

Te escribo en caliente y solo porque mantenemos la distancia (estoy tomando un vaso de coca cola en vez de unos mates). Tampoco quiero escribirte mucho, solo un post breve para despedirme y dejar claro mi hastío.

Sin dudas Argentina físicamente es atractiva, es como una cuarentona que fue la reina de la primavera cuando iba  a la secundaria y ahora va al gimnasio tres veces por semana; además del culo entrando se hizo las tetas y tiene linda cara, y sí, porque no, también hijos (a Brasil por ejemplo). La Argentina es una Milf casada con un viejo millonario al que no le da mucha pelota y que cada tanto gorrea con el tipo que limpia la pileta y arregla el jardín.

El problema de esta cuarentona es que tiene mucho tiempo al pedo y su vida le aburre bastante. Quizá por eso uno de los principales productos de exportación del país, además de la soja, sean los programas de chimentos y una variante de las novelas tipo culebrones que incluyen competiciones de baile. 

Mi teoría es que el argentino no sabe bien quién carajo es. Y por eso lo escuchamos todo el tiempo dando clases y sermones, a ver si de casualidad un día de estos se empieza a creer lo que dice por pura fuerza de repetición.

El argentino no tiene religión oficial. En la constitución dice que son católicos, pero es solo una formalidad, en buena hora, las iglesias están vacías y lucen como piezas de museo. Es mentira que el papa francisco sea ahora un líder religioso para el pueblo. Nadie sigue sus consejos, ni si quiera los jóvenes de pentecostés. Algunas estadísticas dicen que Pancho llega mejor a los nuevos públicos, esto seguramente es cierto si vemos por ejemplo el simple hecho de tomar fernet con coca y rendir homenaje al único ritual argentino que realmente importa: el futbol. En este país nada es más trascendente que los partidos del domingo. En serio, todo el resto puede ser joda pero el futbol nunca. Miren el presupuesto de la nación; por ejemplo, gastamos unas 1000 veces más en transmitir fútbol que en investigaciones contra la corrupción (que serían muy molestas para el gobierno de turno claro).

Solamente existe una cosa más importante que el futbol para un argentino, y está inscripto en el mismo nombre del país. Argentina viene de argentum que significa en latín plata. Mucho más conocida como guita. Nada equipara la fanatia de un argentino por la guita. Es rarísimo encontrar un argentino que no quiera más guita, incluso si esta en el baño limpiándose el culo con billetes. Algunos dicen que no les interesa, que prefieren ser felices, estar en paz, o disponer de más tiempo, pero son sutiles estrategias para conseguir más guita. Esta inmunda codicia, amigos míos, es lo que nos mantiene estancados en el tiempo; la individualidad siempre prevalece sobre la colectividad.

Creo que el amor platónico por la guita es también la razón de que siempre estamos apurados. Basta mirar el funcionamiento de las rotondas de tránsito, nadie cede el paso, el conductor que está dentro de la rotonda puede tranquilamente tomarse unos mates mientras espera que frenen para dejarlo salir.

Otro problema en argentina es que los políticos se aparean entre ellos mismos y degeneran en especies absolutamente deformes. Siempre siguiendo las teorías evolutivas de Darwin; a una oleada de hijos de puta les sigue otra de hijos de puta aún más feroces. Al parecer no nos merecemos otra cosa.

Y sin embargo, pese a todo esto, y mucho más que no voy a dejar escapar - ya es bastante enojo por hoy - quizá te extrañe.  

Es cierto, no va ser extrañarte nivel: me vuelvo a argentina nadando. Pero es probable que te extrañe.

¿O no? Bueno, lo veremos dentro de poco si me dejas abordar el vuelo en paz. Así, oficialmente empezará mi exilio voluntario.

1 comentario:

  1. Un placer pasar por tu blog. Te invito a que me visites. Saludos!!
    http://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/

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Escriba algo inteligente, su cerebro y el mío se lo ruega.